Se puede curar el acúfeno en los oidos

Meses atrás, creo que no podría ni siquiera haber concebido la idea de encontrarme hoy escribiendo esta entrada lo más tranquilo. Seguramente tenga que ver con el hecho de que ya estoy curado de mi tinnitus y hace más de un mes que no tengo un solo zumbido en los oídos, sinceramente no lo sé, pero esa es una suposición tan buena como cualquiera. La realidad es que hace tan poco como tres meses atrás, me encontraba sumido en la desesperación de mi diagnóstico de acufeno, de la búsqueda infructuosa de un tratamiento del tinnitus que diese algún resultado, de ver cómo la vida que conocía se había desintegrado, como mi trabajo pendía de un hilo y la relación con mi familia era casi nula. S, eran días negros. Sin embargo, ahora que cuento con la tranquilidad necesaria para poder las cosas en perspectiva, me doy cuenta de que antes de mi diagnóstico de acufeno, no todo era color de rosa ni tan maravilloso como me gusta pensar que era. De hecho, puedo afirmar sin temor a equivocarme que era un tipo bastante desagradable. Me pasaba 12 horas en la oficina, luego me iba a alguno que otro after office, y luego regresaba a mi casa a cumplir mi rol de marido y padre, pero sin mucho entusiasmo. Por supuesto, todo eso cambió en el momento preciso en que mis acufenos se intensificaron. De pronto, todo lo que había conocido cambió. Todo lo que era cambió. Todo lo que tenía se desvaneció. Me di cuenta de que había sido un completo imbécil, porque no había valorado nada de lo que tenía. No había valorado a mi trabajo, a mi esposa ni a mis hijas pequeñas: había dado todo por sentado. De repenta, hubiese dado todo por volver el tiempo atrás, a un momento de mi vida en el que el zumbido en los oídos no fuese más que algo remoto y desconocido. Ahora, que estoy curado, puedo decir que el acufeno tiene un lado positivo: me ayudó a valorar las miles de bendiciones que iluminan mi vida día a día. Podrá sonar trillado, pero el haber encontrado el tratamiento del acufeno definitivo me devolvió la vida que creía que había pedido, además de darme un nuevo yo para disfrutar de todo eso y de lo maravilloso que está al llegar.